Reviven la historia de la UCC a través del Memorial y el conversatorio “Nuestro relato escolapio”

julio 10, 2026

Aned Garduño

Con el propósito de preservar la memoria institucional y fortalecer el sentido de pertenencia de la comunidad universitaria, la Universidad Cristóbal Colón llevó a cabo el conversatorio “Nuestro relato escolapio” y el recorrido por el proyecto fotográfico “Memorial UCC”, un espacio que reunió a más de 30 asistentes entre docentes, colaboradores y miembros de la comunidad universitaria.

La actividad, realizada en la Biblioteca “Dr. Segismundo Balagué S.”, contó con la participación del Mtro. Edmundo Gómez, director de Comunicación Institucional e Imagen; el Dr. Ricardo Teodoro Alejandrez, historiador e investigador, encargado de la Curaduria de material fotografico del Memorial UCC , y el Mtro. Enrique Sánchez Pugliese, creador del Campus Calasanz, quienes compartieron recuerdos, experiencias y reflexiones sobre la historia y la evolución de la Universidad.

Durante el conversatorio se explicó que el Memorial UCC nació por iniciativa del rector, el P. Francisco Javier Alonso Arroyo, con la intención de crear un espacio que permitiera hacer memoria, despertar recuerdos y reconocer la historia construida por quienes han formado parte de la institución. Se trata de un proyecto pensado para trascender generaciones y rendir homenaje a estudiantes, docentes, colaboradores y directivos que, con su paso por la Universidad, han dejado una huella en su identidad.

Como parte del recorrido, los asistentes conocieron el memorial instalado en el descanso de la biblioteca, concebido como un túnel del tiempo en formato de carrete fotográfico. A través de imágenes históricas se puede apreciar la transformación de la Universidad a lo largo de los años: las distintas generaciones de estudiantes, los cambios en la infraestructura, el crecimiento académico y el legado que cada rector ha aportado a la institución.

Durante la charla también se recordó el trabajo del P. José María Unanua, quien dedicó importantes esfuerzos a recopilar archivos históricos y gráficos de la Universidad. Se compartió, además, una reflexión sobre la importancia de resguardar el patrimonio documental, luego de que hace algunos años un disco duro que contenía material digital sufriera daños irreparables, provocando la pérdida de más de tres años de registros históricos. Esta experiencia impulsó la necesidad de fortalecer la conservación de documentos impresos y fotografías, con el objetivo de conformar un archivo histórico que preserve la memoria institucional para las futuras generaciones.

Uno de los momentos más emotivos fue la intervención del Mtro. Edmundo Gómez, quien recordó el movimiento estudiantil de 1995. A través del testimonio en video de una exalumna que participó en aquellos acontecimientos, los asistentes conocieron de primera mano cómo la comunidad universitaria se organizó para proteger a la institución en un momento complejo de su historia.

El relato mostró el profundo compromiso de los estudiantes de aquella época, quienes permanecían día y noche en el campus Torrente para evitar que la universidad quedara sola. Dormían en las instalaciones, utilizaban los baños del gimnasio para asearse y formaban barreras humanas en los accesos como muestra de unidad y defensa de su casa de estudios. Sus familias también hicieron suyo el movimiento, llevando ropa, alimentos y todo lo necesario para apoyarlos. Incluso diversas empresas de la región se solidarizaron proporcionando comida para quienes permanecían en las instalaciones, mientras el alumnado organizaba manifestaciones con el objetivo de hacer visible su causa.

Al finalizar el testimonio, los ponentes reflexionaron sobre cómo el paso del tiempo ha transformado la vida universitaria y cómo, en ocasiones, el sentido de pertenencia puede verse debilitado entre las nuevas generaciones. Sin embargo, coincidieron en que pertenecer a una universidad va mucho más allá de asistir a clases o concluir una carrera. Significa reconocerse como parte de una comunidad, valorar la historia que otros ayudaron a construir y comprender que cada estudiante también tiene la oportunidad de dejar un legado para quienes vendrán después. Recordar estos momentos no busca comparar generaciones, sino inspirar a las actuales a fortalecer su identidad universitaria y a sentirse parte activa de una institución con una historia viva.

Posteriormente, el Mtro. Enrique Sánchez Pugliese compartió la historia detrás del desarrollo del Campus Calasanz, un proyecto arquitectónico que ha sido reconocido por su innovación y funcionalidad, obteniendo importantes distinciones, entre ellas un Premio Nacional de Arquitectura otorgado por CEMEX, además de que algunos de sus edificios han recibido medallas de plata por su calidad arquitectónica.

La jornada continuó con la proyección de un mensaje del P. Miguel Giráldez Fernández, quien recordó los desafíos que enfrentó durante su rectorado. En su testimonio habló sobre las necesidades que tenía la UCC en aquel momento y la visión que impulsó importantes proyectos de crecimiento, tanto en infraestructura como en la oferta académica. Gracias a ese esfuerzo fue posible fortalecer los espacios universitarios y dar paso a nuevas áreas de formación, entre ellas la apertura de Medicina, marcando un momento clave en el desarrollo institucional. Durante su intervención dejó una reflexión que resonó entre los asistentes: “No se puede ser buen profesor si no eres buena persona”, una frase que recordó que la educación se construye desde el conocimiento, pero también desde los valores y el ejemplo.

El encuentro concluyó con un mensaje del rector, el P. Francisco Javier Alonso Arroyo, quien destacó la importancia de conservar la memoria institucional como una forma de comprender el presente y proyectar el futuro de la Universidad. Asimismo, reconoció el papel que cada rector, docente, colaborador y estudiante ha desempeñado en la construcción de la identidad de la UCC, recordando que toda institución se fortalece gracias al compromiso de las personas que forman parte de ella.

Más que un recorrido por fotografías y recuerdos, “Nuestro relato escolapio” se convirtió en un espacio para reencontrarse con la historia, valorar el camino recorrido y reafirmar que la Universidad Cristóbal Colón sigue construyéndose con las experiencias, los sueños y el compromiso de cada generación. Fue una jornada llena de nostalgia, aprendizaje y gratitud, que recordó a los asistentes que la memoria no solo preserva el pasado, sino que también inspira el futuro.

Lic. Erika Gabriela Castillo Bremont

Auxiliar de Comunicación

Dirección de Comunicación Institucional e Imagen

Julio de 2026


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